De dónde viene
La lentitud como método tiene un linaje rastreable: las escuelas californianas de trabajo corporal de los sesenta despojaron al masaje de sus objetivos clínicos y lo reconstruyeron en torno a una presencia ininterrumpida, y toda carta sensual honesta de Europa desciende de ese experimento. La aportación de Ámsterdam fue dejar de andarse con rodeos con el adjetivo: en una ciudad que puso el deseo bajo una lámpara y no bajo una alfombra, sensual podía significar lo que dice, y la técnica conservó su dignidad precisamente porque nadie tenía que fingir que era fisioterapia.